EL PERIODISMO PARTICIPATIVO

El mundo de las nuevas tecnologías ha conseguido revolucionar el ámbito comunicativo, de tal manera que los lectores y/o la audiencia son también partícipes de la comunicación, cobrando la figura de “pseudoperiodistas”.

Koldobika Meso Ayerdi, profesor titular de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad del País Vasco, en su artículo El Periodismo ciudadano, presenta la nueva alternativa de la profesión del Periodismo; un periodismo participativo.

Ya en 1992, comenzaron las primeras formas de este periodismo en línea; The Chicago Tribune estrenaba un periódico digital, permitiendo que los periodistas tuvieran un espacio en el mundo digital.

La definición de periodismo, según la RAE: “Actividad profesional que consiste en la obtención, tratamiento, interpretación y difusión deinformaciones a través de cualquier medio escrito, oral, visual o gráfico”no sostiene la idea de medios digitales, o al menos, no la detalla. Sin embargo, es algo vigente y que ha cambiado con la llegada de Internet y las nuevas tecnologías. El Periodismo, como otras profesiones, ha cambiado y se ha ido adaptando a las nuevas inquietudes y posibilidades que las TICS han ido proporcionando a lo largo de los años.

Fuente: Google

El término periodismo participativo, según Shayne Bowman y Chris Willis, autores del informe We Media, es el “acto de un ciudadano, o un grupo de ciudadanos, con un rol activo en el proceso de recogida, análisis y difusión de noticias e información”. Ambos, defienden la discusión con la audiencia para el nuevo periodismo. Este informe se ha convertido en modelo para el análisis del periodismo participativo o ciudadano.

Como se ha mencionado en algunas de las clases, el cuarto poder está liderado por la audiencia que decide qué, dónde y de qué forma quiere recibir contenidos. Esto unido a la aparición de la web 2.0, en 2004, genera como resultado un incremento de participación por parte de la audiencia: la interactividad. El cambio de los medios tradicionales a los medios convergentes llevó a la adaptación a la cultura de la web.

Por lo tanto, es indiscutible la relación periodismo – nuevas tecnologías, contando con un protagonismo de los lectores o la audiencia frente al trabajo del periodista, que pasa ahora a un segundo plano o se encuentra en el mismo nivel que el receptor (participante) de la información. 

En 1995, se hablaba de controlar los contenidos que el oyente quiere ver, leer o escuchar, permitiendo a los lectores una libre elección sobre los temas y las fuentes que desea consultar. 

Esto pone el modelo comunicativo conocido como paradigma de Lasswell, estudiado en la Facultad de Ciencias de la Información, en tela de juicio: emisor-receptor no es ya un esquema válido para el nuevo periodismo.

El protagonismo de la audiencia ha llegado a sobrepasar los límites de la información, condicionando, además, la economía puesto que son los encargados de orientar y aconsejar acerca de los temas informativos que se ofrecen o se deberían ofrecer.

La línea que separa a los usuarios de los profesionales de la información es muy fina, dando lugar a confusiones y al conocido como “periodismo sin periodistas”. Es por ello por lo que las empresas no quieren contratar a periodistas tradicionales, sino que prefieren apostar por un periodista multimedia, que ha aprendido a desenvolverse en el mundo digital, evitando así que la actividad periodística muera.

Asimismo, la prensa ha ido poco a poco adaptándose al mundo digitalizado. Por ello, ha llevado a cabo una serie de reformas que permiten demostrar un periodismo multimedia de calidad, y que según dónde nos encontremos (papel o mundo digital) presentará la información de una u otra manera. No hay duda de que la prensa electrónica ha destruido a la imprenta.

El sujeto de ahora busca comodidad y practicidad, y por lo tanto, prefiere consultar su móvil para estar al día de lo que pasa en el mundo. Una de las razones por las que las personas prefieren el smartphone antes que el periódico impreso es la instantaneidad; el directo, el hacerse partícipe de la información que dan los medios a través de la interactividad y la participación.

Este nuevo periodismo supone una nueva fuente de ingresos gracias a la participación de usuarios, activos y comprometidos con la información, que incluso logran una mejor calidad periodística y una libertad de información que se opone a los altos cargos que pretenden salvaguardar algunos datos con la imposición de reglas propias.

El periodismo participativo tiene por objeto la reivindicación del acceso de la ciudadanía a los medios de comunicación. Se trata de una participación activa por parte del lector en el proceso informativo.

Con el fin de mantener satisfecho al lector en el derecho a la información, los medios han ofertado, al público, la posibilidad de participar. El Artículo 20.1.a de la Constitución Española reconoce el derecho “a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción”.

Será entonces favorable cumplir con la legislación y dar voz a la audiencia, puesto que es un deber de los periodistas otorgar a los lectores una oportunidad de participación en el desarrollo de contenidos informativos. El periodista, de alguna manera anuncia el tema y son los lectores los que reflexionan, aconsejan o comentan.

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